Curiosidades de Mercurio

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Curiosidades de Mercurio


Si hojeamos las características de los ocho planetas que integran nuestro sistema planetario veremos que hay dos grupos de planetas bien diferenciados, los interiores o terrestres y los exteriores o gigantes. Hecha esta primera división y comparando entre los primeros, es evidente que cada uno tiene características diferentes de los demás que lo hacen peculiar. Algunas por su disparidad con la Tierra en la que vivimos nos resultan especialmente curiosas.

El planeta más próximo al Sol es Mercurio, con una distancia media al Sol que es aproximadamente la tercera parte que la Tierra. Todos los astros que giran entorno a otro lo hacen describiendo órbitas elípticas, las órbitas circulares no son estables. En una órbita elíptica, la distancia entre el astro que gira y el que se toma como centro es variable, si el astro gira alrededor del sol, su distancia más corta se denomina perihelio y la más alejada afelio. En el caso de Mercurio su órbita es la más elíptica de todos los planetas, cuando más se acerca llega a 45,9 millones de kilómetros del Sol para alejarse hasta los 69,8 millones de kilómetros. En el afelio, Mercurio está 1,5 veces más alejado que en el perihelio. Como comparación indicar que la tierra, en su mayor distancia al sol está 1,02 veces más alejada que cuando está más próxima.

Su año dura 88 días terrestres y su día 59 días terrestres, rota tan despacio por que en sus primeras etapas, las fuerzas de marea ejercidas desde el Sol frenaron su rotación, igual que la Tierra frenó a la Luna. Además, si hallamos el cociente entre estos dos valores vemos que su relación es 1,49, da una vuelta y media sobre si mismo por cada vuelta alrededor del Sol. Si la relación fuese de 1:1 diríamos que su órbita es sincrónica y siempre presentaría la misma cara hacia el Sol.

Como la proporción entre ambos periodos es pequeña las posiciones del planeta frente al Sol se repiten cada dos vueltas en torno a este. En consecuencia, si cuando está más próximo al sol, el planeta muestra la cara “a” hacia el Sol, en la vuelta siguiente mostrará la cara opuesta, en la siguiente vuelta será la “a” de nuevo, y así se van alternado siempre las mismas caras. Además cuando está más cerca del Sol, la velocidad del planeta aumenta. y en el caso de Mercurio se iguala con la velocidad de giro sobre si mismo; esto conlleva que el Sol parece que se detiene en el cielo mercuriano durante varias semanas. Un observador situado en Mercurio en estas zonas, vería salir el Sol por el este, elevarse en el horizonte y permanecer en el mismo lugar durante varias semanas, pasado ese tiempo se pondría por el oeste. En algunas zonas, conjugando ambos periodos, el sol está más de 70 días sin ponerse.

Todo ello tiene como consecuencia que dos zonas del planeta están bastante más calientes que el resto. A más a más, la atmósfera del planeta es extraordinariamente tenue 1/180 la terrestre, y no tiene capacidad para transportar el calor de las zonas más cálidas a otras más frías, como sucede en la Tierra. En consecuencia, la temperatura del planeta no es uniforme para la misma latitud y alcanza los 425 grados centígrados en algunas zonas, por el contrario en la cara nocturna baja a 170º bajo cero. Si acaso hubiese algún líquido en su superficie debería ser sodio o plomo.

La superficie está plagada de cráteres, que al no existir los grandes agentes erosivos, agua y atmósfera, se mantienen sin otra modificación durante miles de millones de años. El más grande de ellos tiene un diámetro de 1.600 kilómetros y se le denomina “cuenca caloris”. El impacto del asteroide fue tan fuerte que en el lado opuesto de planeta se aprecian grandes fracturas, probablemente las ondas debidas al impacto recorrieron la superficie y chocaron en los antípodas del lugar del impacto.



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