Túmulos funerarios Íberos en Andilla



El estudio que presento se refiere al yacimiento conocido como Carnoso II, se centra sobre dos túmulos que han sido excavados y musealizados, y en concreto a sus orientaciones. Un estudio completo del mismo ha sido publicado con el título de: La Necrópolis Ibérica de El Carnoso por Ana Sabater, Juan J. Ruiz y José M. Burriel en la revista Saguntum, en el cual he podido exponer mi tesis sobre la orientación de los túmulos. El artículo describe la forma en la que se han determinado estas direcciones, el cálculo de los ortos y ocasos solares, el estudio del paisaje circundante, y una hipótesis sobre los motivos que pudieron llevar a sus constructores a utilizar esta orientación y no otra.

La bibliografía sobre estos pueblos es muy abundante y el lector podrá encontrar numerosos textos que los describen en profundidad. A modo de introducción incluyo algunas notas sobre los mismos. Se conoce como Íberos a los pueblos que habitaban el litoral mediterráneo de la península al menos desde el siglo VI a.n.e hasta el siglo III de n.e., para griegos y romanos el nexo común de todos estos pueblos era la lengua, aunque son muchos los elementos culturales que comparten. Los numerosos estudios llevados a cabo nos muestran un elevado nivel desarrollo en la fabricación de elementos cerámicos, fundamentalmente elementos de conservación y transporte como ánforas y urnas, también de cocina, ollas y platos o pequeñas vasijas caliciformes para ungüentos y rituales.

También desarrollaron un sistema de escritura, que en ocasiones plasmaban sobre finas láminas de plomo. El litoral Mediterráneo estuvo habitado por numerosos poblados íberos sus asentamientos se extendían hacia el interior de la península especialmente por los cursos de los ríos Ebro y Segura.Una de las características de los grandes asentamientos era su ubicación, siempre en la cima de un monte o cerro o colina, un lugar elevado desde el que se pudiera otear el horizonte, seguramente por razones defensivas. Ejemplos bien conocidos son Arse (Sagunto), Bastida de les Alcusses (Moixent), Puntal dels Llops (Olocau), Tos Pelat (Moncada), Edeta (Lliria).

En el término municipal de Andilla encontramos el conjunto denominado El Carnoso, que comprende tres yacimientos diferenciados aunque a poca distancia. Carnoso I es una pequeña aldea amurallada situada en la parte alta de un cerro, Carnoso II es una necrópolis que estuvo en funcionamiento durante el S. V a.n.e. y Carnoso III es un edificio singular que aun no ha sido excavado y no se conoce su funcionalidad. El estudio que presento se refiere al Carnoso II, sobre dos túmulos que han sido excavados y musealizados, y en concreto a sus orientaciones. Un estudio completo del mismo ha sido publicado con el título de: La Necrópolis Ibérica de El Carnoso por Ana Sabater, Juan J. Ruiz y José M. Burriel en la revista Saguntum, en el cual he podido exponer mis tesis sobre la orientación de los túmulos.

Orientaciones referidas al sol

Las orientaciones en este tipo de estructuras suelen hacer referencia a uno de estos tres esquemas: orientación local, referida al entorno, elementos del paisaje, elevaciones con significados rituales u otras. Orientación geográfica, referida a los puntos cardinales, la más habitual es la orientación este-oeste. En la época que tratamos el este era el punto cardinal por excelencia, de ahí persiste nuestro concepto de orientación, orientar, orientado y sus derivados. Por último la orientación astronómica, en la cual las líneas principales del elemento siguen una pauta obtenida de las posiciones o movimientos de los astros, fundamentalmente el sol y en ocasiones la luna.

Descripción de los túmulos
Ambos túmulos son cuadrangulares, el de mayor tamaño, el número 1, tiene dos lados opuestos de 3,07 y 3,13 metros y los otros dos de 3,20 y 3,25. Pese a no ser iguales los lados se pueden considerar paralelos. El grosor de los muros es diferente siendo el que está orientado al noroeste el más grueso de 0,65 metros de anchura. La altura total del elemento se estima entre 0,9 y 1 metro, debía ser a doble altura. Se considera que se trata de una tumba principesca, que sería construida para algún miembro relevante del poblado. En su interior debía encontrarse la urna que contendría las cenizas y seguramente algún objeto de su ajuar. Ambas tumbas fueron expoliadas, se supone que en la edad media, por lo que no se ha encontrado elementos del ajuar.
Túmulo principesco
Túmulo 1. Cuadrangular, de algo más de 3 metros de lado con doble altura, la parte central está más elevada.

El segundo túmulo es algo más modesto, también es cuadrangular sus lados tienen 2,5 metros de lado y sus muros tienen espesores ente 0,2 y 0,6 metros. Se estima que su altura sería de 0,8 metros a un solo nivel. En su interior se ubicaría la urna con las cenizas y objetos de ajuar. Al igual que la otra también fue expoliada. Algunos objetos han sido hallados en el exterior de los túmulos.

Túmulo funerario
Túmulo 2. Cuadrangular de 2,5 metros de lado y 0,8 de altura.

Método de obtención de datos
Los datos se han recopilado directamente sobre el yacimiento. Para obtener las orientaciones de los túmulos de El Carnoso II he tomado como línea principal la que sigue el lado sur de los mismos. El estado de conservación de la base es aceptable para la medida del acimut del mismo.
La situación de los diferentes elementos del paisaje o posiciones astronómicas se determina mediante dos ángulos, el acimut y la altura. Acimut es el ángulo horizontal, en este caso medido desde el Norte en el sentido de las agujas del reloj: norte, este, sur, oeste. La altura es el ángulo vertical medido desde el horizonte hasta el punto en cuestión. Para determinar el acimut se ha empleado una brújula electrónica cuya precisión es de  0,5º, suficiente para el propósito de la investigación. Las alturas se han medido con un klinómetro con precisión de ± 0,2º. El conjunto klinómetro y brújula está unido a un anteojo con retículo que ha servido para determinar con mayor precisión la orientación de algunos elementos del paisaje. Todo el se monta sobre un trípode apropiado. Con el fin de contrastar la bondad de las medidas, se han tomado las direcciones a diferentes puntos geográficos fácilmente identificables en la cartografía; posteriormente las coordenadas de estos puntos han sido obtenidas a través de la información Web publicada en el visor CITMA de la Generalitat Valenciana. Las verificaciones efectuadas confirman que los errores en las direcciones obtenidas por la brújula son inferiores a un grado.
La variación de la declinación magnética se ha tomado del programa de cálculo de la misma, que el Instituto Geográfico Nacional pone a disposición de los usuarios a través de su sitio Web. Para las coordenadas y fecha del estudio es de 0º 23' oeste.

Resultados obtenidos
Con el método descrito y aplicadas las correcciones correspondientes se obtiene que el acimut del lado sur del túmulo 1 es de 290º y el lado adyacente 24º. El acimut del mismo lado sur del túmulo 2, es de 291º. La situación de ambos túmulos es tal que la linea que une sus centros es este oeste.
La dirección al poblado Íbero Carnoso I es acimut = 357º.
El acimut del yacimiento Carnoso III (aun por estudiar) es de 280º y su elevación 2,6º.
En el yacimiento investigado la puesta de sol se produce por encima del Cerro Simón, una montaña, cuya cima es alargada y ligeramente descendente hacia el norte, la altura es bastante superior a la que se encuentran los encachados. Para hallar el punto exacto por el que se pone el sol es necesario confeccionar el perfil de la cima, para ello se han obtenido una serie de puntos utilizando el equipo ya descrito, obteniendo que la altura del sol en el ocaso es de 8,5º.

Cálculo astronómico
Para calcular el acimut del ocaso solar se ha empleado la fórmula derivada de la transformación de coordenadas ASTRONOMÍA FUNDAMENTAL PUV 2005 p:82 (Vicent J. Martínez y otros)

Fórmula para obtener el acimut de un astro

Es conveniente precisar que el movimiento que con más amplitud modifica las coordenadas de los astros a lo largo del tiempo es la Precesión de los Equinoccios, y que esta no afecta a las direcciones de salida y puesta del Sol. Tanto el orto y ocaso del sol como el de la Luna, solo se ve afectado por la inclinación de la eclíptica. Esta inclinación varía con el tiempo, su valor es pequeño en un lapso de 2.500 años, aun así se ha calculado empleando el método incluido en CURSO DE ASTRONOMÍA GENERAL, MIR 1987 p:37 (PI Bakunin y otros) obteniendo que en este plazo se ha reducido en 17,5 minutos de arco. Con estos datos se ha calculado el acimut del Sol al ponerse por encima del Cerro Simón y se ha obtenido un valor de 293,5º. La posición se ha señalado a la imagen situando el punto por el que se pone el sol el día del solsticio de verano.

Punto_del_ocaso
Imagen del Cerro Simón con los dos túmulos en primer término. Sobre la loma se han señalado las orientaciones T1, T2 correspondientes a los túmulos y SV el ocaso del sol en el solsticio de verano.

Exposición
Es significativo que los dos túmulos tienen la misma orientación, con una pequeña diferencia entre ellos, del orden de un grado, lo que nos hace pensar que las orientaciones de ambos no son aleatorias y tenían un valor en si mismas. También es destacable que la línea que une los centros de ambos túmulos está orientada en sentido Este-Oeste. Analizado el entorno vemos que la dirección desde los túmulos hacia el poblado Carnoso I es 357º, prácticamente al norte, no parece que fuese esa la dirección deseada, ni los laterales ni las diagonales siguen esa dirección, que por otra parte hubiese sido muy sencilla de realizar.
La línea de la parte superior de la loma en la que se encuentran los túmulos, que separa ambas vertientes sigue la dirección E-O, por lo que tampoco parece que se pretendiesen alinear con dicha dirección. Esta hubiese sido la disposición más sencilla, ambos túmulos alineados entre sí, en la parte más alta de la loma, además de ser la orientación geográfica más habitual, este-oeste, y que como ya se mencionó no es el caso.
La orientación astronómica parece la correcta, sobre esta cuestión cabrían los siguientes comentarios. La vida en las sociedades a las que nos referimos debía estar en gran armonía con la naturaleza, su vida cotidiana debía estar marcada por el Sol, su salida o puesta debía ser objeto de observación muy frecuente, si no diaria. La regularidad de los ciclos astronómicos no tiene parangón con ningún otro, la sucesión de día y noche, las fases de la Luna, y los puntos de orto y ocaso del sol, son muy evidentes para no darse cuenta de los ciclos que se suceden. Los cambios de tiempo, temperaturas u otros fenómenos atmosféricos presentan grandes variaciones temporales, por lo que no pueden ser tomados como patrones de tiempo. La agricultura, precisa conocer los ciclos estacionales, pero también la vida social, por sencilla que fuese necesitaría algún patrón de repetición temporal. Para ejercer el poder sería importante demostrar algún conocimiento especial, por que no sobre los movimientos principales del Sol y la Luna.
Entre los posibles marcadores de tiempo, la determinación de la posición de los ortos y ocasos del sol en los solsticios no es la más complicada, basta con seguirlos para tomar algunas referencias sobre el paisaje relativas a las direcciones por las que se producen. La forma más simple de determinar los equinoccios, o el punto medio entre solsticios requiere haber determinado primero estos, de donde se derivan los puntos este y oeste.
La orientación hacia el orto del solsticio de invierno es habitual en la mayoría de las tumbas de la necrópolis fenopúnica de Baria (Belmonte 1.999). El mismo esquema se presenta en la necrópolis arcaica de Útica S VII a.n.e. (Esteban 2002).
Aproximadamente la misma dirección del orto en el solsticio de invierno, en sentido opuesto, indica el ocaso en el solsticio de verano. La posibilidad, que creemos más acertada, sería que la orientación estuviese referida al ocaso solar en el solsticio de verano.

Conclusiones
En el estudio de los túmulos del yacimiento Carnoso II es significativo que los dos túmulos tienen la misma orientación, con una diferencia entre ellos de un grado, lo que nos invita a creer que la orientación no se hace al azar, y que tiene gran importancia. Cabría afirmar que la orientación forma parte de la construcción.
La orientación de ambos túmulos no está dirigida, ni en sus diagonales ni en sus laterales, hacia el poblado, ni sigue la orientación de la elevación en la que se encuentra. Tampoco sigue la orientación este oeste o la del orto en el solsticio de invierno. La orientación se dirige con buena precisión al ocaso en el solsticio de verano, lo que muestra que está fue la orientación elegida. También es significativo que el encachado 2, que por estar a menor altura se podría pensar que su construcción fue posterior, se aproxima más a la dirección del ocaso. Citar también que la orientación de Carnoso III -un yacimiento próximo, objeto de estudio en la actualidad- es muy similar a la de los túmulos que nos ocupan lo cual parece significativo. Por otra parte parece que hay una buena concordancia, entre la idea de la muerte y el ocaso del Sol.

Agradecimientos
Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a Josep Burriel y a Juan José Ruiz  por dejarme participar en los trabajos que realizan sobre yacimientos ibéricos y por las numerosas charlas que hemos tenido al respecto, y que tan instructivas han sido para mi.



BIBLIOGRAFÍA
Ana Sabater, Juan J. Ruiz, Josep M. Burriel, Matías Galvo. La Necrópolis Ibérica de El Carnoso, Andilla (La Serranía Valencia). Saguntum (PALV) 48, 9 / 2016.


José Burriel y otros. El plomo escrito del Tos Pelat. Paleohispánica 11 (2011). pp 191 – 224.

César Esteban. Elementos Astronómicos en el Mundo Religioso y Funerario Ibérico. Trabajos de prehistoria 59, 2002/2 pp 81 a 100.

Isabel Baquedano Beltrán, Carlos Martín Escorza. Complutum 2009, Vol. 20 (2): 121-140. Orientaciones astronómicas en las necrópolis tumulares de La Osera y El cigarralejo



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